Compartimos los básicos que no pueden faltar en tu lista si consigues visitar Praga, aunque solo sea para pasar un día
La capital de la República Checa no deja indiferente a nadie. Historia, magia y misterio concentrados en una ciudad bañada por el rio Moldava. Praga o Praha, es el escenario de nuestra escapada y sesión fotográfica THE CRAFT de looks de invierno.


El puente de Carlos, patrimonio de la humanidad, es seguramente el más fotografiado del mundo. El puente fue construido en el 1357 por Carlos IV de Alemania (I de Bohemia). El monarca, fan de los alquimistas y astrólogos, se rodeó por una corte de Adivinos para determinar la fecha en que debía ser construido el puente. El rey asistió a la implantación de la primera piedra en una fecha clave dictaminada por los numerólogos para augurar de buenos presagios su construcción.





El edificio fué financiado por un banco holandés (ING) que contrató al arquitecto para llevar a cabo un innovador proyecto, con presupuesto ilimitado y total libertad artística. El resultado fue un edificio rodeado de elementos de gran plasticidad que, pese a su estilo deconstructivista, armoniza con su entorno. El diseño incluye el contraste entre figuras estáticas y dinámicas (yin y yang).
En su momento este edificio fue polémico y los vecinos de la zona protestaron, ya que rompía totalmente con la estética del barrio. El edificio con el tiempo ha revitalizado la zona y conquistado varios premios de arquitectura. Alberga oficinas, tiendas y un restaurante con vistas panorámicas.



Aquí podrás encontrar tiendas de artesanía local y souvenirs, como el cristal de bohemia y la tienda de juguetes y marionetas de madera. ¡Son preciosos!

Para reponer fuerzas, te compartimos los mejores cafés clásicos y elegantes para descansar después de toda la caminata por la ciudad. Café Slavia en la ciudad vieja y el Café Louvre en la ciudad nueva, son nuestros favoritos en Praga. Aquí terminamos nuestra sesión con la maleta lista para el próximo destino.

